En todas las casas cuecen habas y en la casa de la empresa Disney parece que hay calderada estos días de cambios en su cúpula. Suele pasar cuando cambia el presidente. El nuevo señor que ocupa la poltrona de mando siente que le sobra gente. Entonces empiezan los despidos.
Disney ha ejecutado una de las reestructuraciones más drásticas de su historia reciente, despidiendo a más de 1.000 trabajadores en una medida que ha sacudido profundamente a la industria del entretenimiento. Este recorte coincide con las primeras semanas de Josh D’Amaro como nuevo director ejecutivo de la compañía, quien asumió el cargo el 18 de marzo y ha impulsado una estrategia centrada en la eficiencia operativa y la reducción de costes. Y no hay mejor manera para reducir costes, según los dictados del capitalismo, que echar al personal. Así, con menos gente se hará el mismo trabajo... o más.
Uno de los golpes más duros de este recorte histórico ha recaído sobre Marvel Studios, donde se ha desmantelado prácticamente por completo el equipo de desarrollo visual (VFX), responsable de imaginar y diseñar la estética del Universo Cinematográfico de Marvel. Artistas conceptuales, ilustradores y diseñadores con más de una década de experiencia han sido despedidos, dejando solo un pequeño “equipo esqueleto” encargado de coordinar contrataciones externas según las necesidades de cada proyecto.
De esto sabemos mucho también en España. A los empresarios les gusta tener a poca gente en plantilla. Ya tirarán de autónomos o de esas empresas externas que ofrecen a los trabajadores y trabajadoras peores condiciones de trabajo.
Este cambio supone un giro radical en la forma de trabajar de Marvel. Hasta ahora, el estudio se enorgullecía de mantener un equipo interno sólido que garantizaba coherencia visual entre películas y series. Sin embargo, la nueva estrategia apuesta por menos producción y más control de gasto, una respuesta directa a la sobrecarga de contenido de los últimos años y al desgaste creativo que ha afectado tanto a la crítica como a la taquilla. Parece que creen los artífices del recorte que los que quedan en sus puestos de trabajo serán mucho más eficientes e imaginativos, al ver que sus puestos no son para toda la vida. En cualquier momento, sale el jefe de su despacho con otra lista de despedidos y despedidas.
La reestructuración no se limita a Marvel. Disney también ha desmantelado su división de entretenimiento doméstico, el equipo encargado de los EPK (materiales promocionales para prensa) y ha realizado recortes significativos en el área de publicidad. Entre las salidas más llamativas está la de Dustin Sandoval, vicepresidente sénior de marketing digital global, responsable de campañas de éxitos como Vengadores: Endgame y Avatar: El sentido del agua.
Los despidos han afectado a empleados de Burbank y Nueva York, alcanzando áreas como producción de cine y televisión, cómics, gestión de franquicia, finanzas y el departamento jurídico. Internamente, se señala que esta decisión responde a la reducción del volumen de producción y a la integración de Marvel Entertainment dentro de Marvel Studios, lo que ha permitido eliminar estructuras duplicadas.
El impacto creativo de esta decisión es una incógnita. Con un equipo visual prácticamente desmantelado, Marvel dependerá de estudios externos para construir el futuro del UCM. Aunque la compañía asegura que busca “optimizar operaciones”, muchos temen que esta medida marque el fin de una era y afecte a la identidad visual que ha definido a Marvel durante más de una década.
Démosle tiempo al tiempo porque el tiempo da y quita razones. Lo que no quita el tiempo es el drama de las personas que se quedan sin puesto de trabajo. Les deseamos a las personas que han sido despedidas por Disney que encuentren pronto un nuevo trabajo. Cuando una puerta se cierra otra puerta se tiene que abrir. Tengamos fe.
---------------
MARÍA REY
ECONOMISTA
---------------