miércoles, mayo 13, 2009

Promesas que sólo son promesas

 El debate sobre el Estado de la Nación es una sesión de teatro parlamentario que llena las bancadas de Gobierno y oposición, habitualmente desiertas, y le da trabajo a los periodistas. Hablaron mucho ZP y Rajoy de paro y de lo mal que va la economía patria. ¿Qué sabrán ellos de paro? ¿Qué sabrán de paro dos personas que jamás en su vida han entrado en una oficina del INEM, ni se espera que entren, gracias a lo bien pagada que está la clase política en este país con emolumentos del Estado y puestos de grandes empresas para el "pobre" político que decide abandonar la política?
 
 Sonaban huecas las palabras del señor Rajoy sobre el paro. Lo único que le interesa al líder popular es dar el salto de su escaño al banco azul que ahora ocupa el señor Zapatero. Igual de huecas eran las contestaciones del Presidente. ¿Quién se cree lo del ordenador por alumno? Más creíble son las ayudas a la industria del automóvil porque eso de ayudar a una empresa que puede deslocalizar factorías lo entendemos todos, incluidas las Comunidades Autónomas que van a apoquinar por la buena causa del mantenimiento del empleo en el sector automovilístico. De las demás medidas no me enteré mucho. A mí eso de cambiar el coche me importa más que cambiar o comprar una casa nueva. Un coche es algo que se enseña, que marca estatus. En cambio, una casa no la puedes llevar de paseo. Me importa más el coche que el ordenador, sobre todo teniendo en cuenta que los ordenadores que quiere regalar ZP ya me pillan fuera de la edad escolar y no me va a tocar ninguno.
 
 Don Mariano tenía razón al decir que ZP es una bendición. ¿Para qué cambiarlo en las urnas por el señor Rajoy? Los dos ayudan a los ricos y nos olvidan a los pobres. Además, un debate sobre el Estado de la Nación es más interesante con el líder popular criticando al Gobierno de Zapatero.

Cataluña empieza a pagar su independencia

  Nada es gratis. Cataluña empieza a pagar su independencia con caídas importantes en su PIB, unas caídas que ya...