martes, octubre 20, 2009

Manifestación en contra de la nueva Ley del aborto

 La manifestación anti aborto del pasado sábado me pareció una pérdida de tiempo. Reflejaba, una vez más, una España, que nada tiene que ver con la España que nos toca vivir a muchos. Los manifestantes eran gente feliz, ajena a la crisis que nos pone mala cara a muchos ciudadanos y ciudadanas. Gritaban consignas a favor de la vida de los fetos como si los niños llegaran realmente a este mundo con un pan bajo el brazo.
 
 Eran mucho los manifestantes. No sé si los dos millones que dicen los organizadores que fueron o algunos cientos menos, pero no dejaban de ser una muestra sesgada hacia la derecha pudiente de este país. Me parece mucho más representativa de la opinión de la sociedad española sobre el aborto una encuesta que se maneja en el Ministerio de Igualdad desde el pasado verano, en la que se refleja una opinión mayoritaria a favor del aborto, incluso por parte de encuestados que afirman asistir regularmente a misa.
 
 La vida es dura. No estamos para dar vivas a la felicidad. ¿Que la adolescente se nos quede embarazada en un país donde los hijos de soltera ya son histori? Pues sólo tiene una puerta de salida: el aborto o la píldora poscoital. La misma solución se impone cuando la embarazada es una trabajadora cuyo puesto de trabajo puede esfumarse si le anuncia al jefe la buena nueva.
 
 Nada dijeron en la manifestación en contra de los empresarios que despiden a las trabajadoras embarazadas o no contratan a madres con hijos de corta edad. Puede que muchos de esos empresarios insolidarios estuvieran allí coreando un sí a la vida que no practican. No iban a abuchearse a ellos mismos.
 
 Tampoco se abucheó el señor Aznar y compañía pepera. En el Gobierno aborto sí, en la oposición hacen campañas pro vida detrás de la pancarta que no sale a la calle cuando ellos gobiernan.
 
 La vida es dura. Que se lo pregunten a doña Esperanza Aguirre, también en la manifestación a la caza del voto más católico. Una vez que vuelva a ganar las elecciones se declarará liberal.
 
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miércoles, mayo 13, 2009

Promesas que sólo son promesas

 El debate sobre el Estado de la Nación es una sesión de teatro parlamentario que llena las bancadas de Gobierno y oposición, habitualmente desiertas, y le da trabajo a los periodistas. Hablaron mucho ZP y Rajoy de paro y de lo mal que va la economía patria. ¿Qué sabrán ellos de paro? ¿Qué sabrán de paro dos personas que jamás en su vida han entrado en una oficina del INEM, ni se espera que entren, gracias a lo bien pagada que está la clase política en este país con emolumentos del Estado y puestos de grandes empresas para el "pobre" político que decide abandonar la política?
 
 Sonaban huecas las palabras del señor Rajoy sobre el paro. Lo único que le interesa al líder popular es dar el salto de su escaño al banco azul que ahora ocupa el señor Zapatero. Igual de huecas eran las contestaciones del Presidente. ¿Quién se cree lo del ordenador por alumno? Más creíble son las ayudas a la industria del automóvil porque eso de ayudar a una empresa que puede deslocalizar factorías lo entendemos todos, incluidas las Comunidades Autónomas que van a apoquinar por la buena causa del mantenimiento del empleo en el sector automovilístico. De las demás medidas no me enteré mucho. A mí eso de cambiar el coche me importa más que cambiar o comprar una casa nueva. Un coche es algo que se enseña, que marca estatus. En cambio, una casa no la puedes llevar de paseo. Me importa más el coche que el ordenador, sobre todo teniendo en cuenta que los ordenadores que quiere regalar ZP ya me pillan fuera de la edad escolar y no me va a tocar ninguno.
 
 Don Mariano tenía razón al decir que ZP es una bendición. ¿Para qué cambiarlo en las urnas por el señor Rajoy? Los dos ayudan a los ricos y nos olvidan a los pobres. Además, un debate sobre el Estado de la Nación es más interesante con el líder popular criticando al Gobierno de Zapatero.

martes, abril 21, 2009

La familia elegida

 La familia es la que eliges y la que te viene impuesta, tanto por nacimiento como por relaciones sentimentales. Sería estupendo poder reducir el ente familiar a lo que Susana Tamaro denomina familia elegida. Yo nunca lo he conseguido. Una persona puede romper relaciones con su familia de nacimiento, pero es casi imposible que consiga relacionarse sólo con las personas que ha elegido para familia. Su pareja querrá llevarla a la cena de Nochebuena a la casa de sus padres, no verá con buenos ojos que se niegue a asistir a la primera comunión de una sobrina o a la boda de su hermana, por mucho que le explique que es mejor que vaya solo porque entre cuñadas no hay buenas vibraciones o que no es demasiado conveniente que coincida con una suegra que no resiste.
 
 La vida es así, y la familia en su esencia no ha cambiado. Puede modernizarse añadiendo al grupo familiar un hijo con novio o una hija con novia. La modernidad todavía no ha incorporado a las relaciones familiares el no trato como situación normal. Algunos deseamos que llegue esa modernidad, porque como Susana Tamaro aspiramos a compartir nuestras vidas sólo con la familia elegida.
 

lunes, febrero 23, 2009

El Oscar de Pe

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En España el premio más apreciado es el Oscar, mucho más que el premio Nobel o ese premio Planeta que es como una primitiva aseadita para el escritor al que le toca. Cuando a un actor o actriz de cine la Academia de Hollywood le da un Oscar, estamos viéndolo a este la do del Atlántico, emocionándonos como si la estatuilla viniera para el salón de nuestra casa.

Este año le tocó a Penélope emocionarse y emocionarnos con el Oscar a la mejor actriz de reparto por Vicky Cristina Barcelona. Sólo faltaba Bardem para que la escena fuera total. No se puede tener todo. El chico Bardem no quiso hacer el papel de novio de la bella Penélope vestida de blanco novia para la ocasión. No importa. Lo importante es el Oscar, el premio, la estatuilla dorada, la alegría de la niña guapa de Alcobendas.

lunes, febrero 02, 2009

Los 50 años de castrismo en Cuba

 La crisis económica que vivimos ha venido a demostrar que ni el comunismo tiene la solución a los problemas económicos de una sociedad, ni el capitalismo puro es el remedio que llena las despensas del personal.
 
 Es cierto que en Cuba, como sucedió en los antiguos países comunistas, hay un grave problema de desabastecimiento de productos básicos porque el talón de Aquiles de una economía centralizada es el bajo nivel de productividad, pero no es menos cierto que en nuestras ciudades españolas hay pobreza, personas que duermen en la calle, gente que pide comida o la roba en los supermercados. Hasta hay gente que no puede pagarse unas vacaciones y muchos menos alojarse en un hotel caro como el Ritz de Madrid o el Arts de Barcelona. ¿Se puede decir que un español tiene libertad para pasar unos días en un hotel caro? Si la libertad la medimos en euros, que es como la mide la realidad cotidiana de todos nosotros, somos muchos los que, igual que los cubanos, no somos libres para disfrutar una maravillosa suite en nuestro país.
 
 Mucho me temo que muchos de los cubanos que hoy se lamentan por vivir en una dictadura, mañana, cuando les digan son ustedes libres, pueden votar, elegir presidente, decidir con su voto el color del Gobierno de su país, no vayan a ser más libres. Igual que muchos españoles humildes no lo somos en España, porque la libertad te la da más la cuenta corriente que las urnas.
 
 

martes, enero 27, 2009

El estado de ánimo y la economía

 Mi economía no es un estado de ánimo sino más bien es el ánimo que me queda tras ver los números de mi cuenta corriente. Los pagos de mis clientes se empiezan a aplazar en el tiempo sine die, mis facturas llegan a su límite de pago, la nevera se vacía, mis botas piden a gritos ser sustituidas por otras, la ropa que me viste empieza a estar tan pasada de moda que no la querría vender ninguna tienda de segunda mano. Ésa es mi realidad y la de muchos otros ciudadanos españoles. Parece que no es la del señor Zapatero.
 
 La realidad del señor Zapatero es una crisis del estado de ánimo, de comentarle a la esposa en la intimidad que penita que haya paro. Así piensa nuestro presidente en los desempleados. Piensa en sus estados de ánimo. Hace como el que va al entierro a dar el pésame a la viuda del muerto y después se va de farra con los amigos. El del pésame a la viuda seguro que también piensa en el estado de ánimo de la mujer que se ha quedado sin marido.

Intenciones de voto en noviembre de 2017

La gente, según el CIS, busca más seguridad mirando a la derecha y huyendo de Podemos porque Pablo Iglesias da miedo y cada ve...