miércoles, mayo 12, 2010

¿Sanidad pública?

 Muy extraño me parecía que Su Majestad acabará en ingresado en un hospital público, catalán o de la otra esquina de las Españas, como todo hijo de vecino. No me imaginó a un hombre que ha vivido toda su vida rodeado de lujos y de palmeros compartiendo habitación con uno o dos extraños, siendo atendido por enfermeras que dicen hola y adiós, cuando dicen algo, y médicos que apuran la hospitalización y les da igual que puedas andar o vayas a rastras para tu casa con un oxígeno conectado y una sonda nasogástrica para que te alimente la familia como buenamente pueda. Hay que dejar sitio libre.

 

 El Rey de España no tuvo que enfrentarse a las desventajas de una sanidad pública escasa de medios económicos ni ponerse a esperar turno en una lista de espera para que lo repararan. Para algo es el Rey. Tuvo para él solito una planta, la famosa planta séptima del Clinic, que nos estamos enterando por los medios de comunicación que está privatizada. Es decir, usted que está leyendo este post y esta humilde servidora, no podrían acceder a los excelentes servicios médicos de la planta séptima del Clinic, a no ser que nos tocara el premio gordo de la primitiva. Así de injusto es este país. Los poderosos, los agraciados por la cuna o por la vida, siempre tienen más derechos en la práctica, siempre tienen, hasta en los hospitales públicos que pagamos con nuestros impuestos, un trozo de parcela privada. No es justo.


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