jueves, junio 16, 2011

Los indignados indignan a los políticos que apoyan a los banqueros



Los indignados se le han subido a las barbas al President de la Generalitat catalana. Todos a una y el Pueblo puede. Ayer vimos políticos entrando en helicóptero, políticos pidiendo auxilio, políticos en furgonetas que son el transporte habitual de los delincuentes. Se debe condenar la violencia, incluida la violencia de unos políticos que iba al Parlamento de Cataluña a recortar derechos en educación y sanidad a los más pobres. Porque no nos engañemos: los recortes en gasto sanitario y en gasto educativo somos los pobres quienes los sufrimos. Los ricos llevan a sus hijos a colegios privados y curan sus males en hospitales privados.


La violencia no sólo se ejerce con el el grito, con el insulto, col el zarandeo, con la patada, con el puñetazo. También se ejerce apretando el botón del escaño, recortando gastos imprescindibles. Violencia es obedecer a la señora Merkel, esa alemana que no votamos en España, pero que intenta gobernarnos desde Berlín. Violencia es darle dinero público a unos bancos que nos hicieron pobres desencadenando la crisis económica con sus créditos e hipotecas. Violencia, señores, es echar de sus casas a familias, a personas que no tienen otro techo donde cobijarse. Violencia es permitir a los banqueros que arruinen a muchos ciudadanos españoles para el resto de sus vidas. Violencia es permitir que me claven una comisión de mantenimiento de una cuenta corriente de 18 euros cada seis meses sin tener ni una triste tarjeta.


Yo condeno esas violencias que me asustan más que cuatro perroflautas desatados, y me asustan porque los políticos las permiten y las apoyan en los parlamentos de este país. No nos representan, señores políticos. ¿Quién les ha votado para apoyar a la banca ladrona? Yo no.
 
-------------------

 

Los chicos de la turismofobia

Bienvenido, Mr Marshall decía el título de una archiconocida película del cine español. Eran otros tiempos. Unos tiempos en los que ...