martes, marzo 28, 2006

Babybox: el abandono de bebes

Detrás de todo aborto hay un drama materno. Detrás de todo abandono de un recién nacido hay el mismo drama. Detrás de la muerte de un bebé a las manos de su propia madre quiero creer que hay una enajenación mental transitoria a la que se llega por una situación de abandono de la mujer embarazada por su entorno tanto familiar como social.

Últimamente ya casi no es noticia la aparición de bebes abandonados, incluso muertos y hasta en nuestra ciudad el pasado sábado saltaba a la prensa la dramática noticia de la aparición de un bebe muerto en un contenedor de basura. Nadie somos para juzgar pero si deberíamos todos reflexionar sobre estos casos.

Mirando lo que pasa en el resto de Europa, donde también son relativamente frecuentes estos casos de abandono del recién nacido no deseado me encontré con la existencia en bastantes países (Alemania, Bélgica, Austria, Eslovaquia, Suiza, Italia, Sudáfrica y Hungría) de un sistema denominado "babybox" que consiste en una incubadora en la que las madres pueden depositar a sus bebes no deseados anónimamente. Es un sistema polémico. Sus detractores dicen que fomenta el abandono de niños por padres irresponsables, sobre todo de bebes con problemas de salud que suponen después una carga para la Administración. Los defensores del sistema de las "cajas tibias" argumentan que evita el abandono de los niños en sitios insalubres y fríos.

Personalmente creo que el mejor sistema para evitar en lo posible estos casos de abandono de niños e incluso también muchos abortos que se producen porque la familia o la pareja presiona a la mujer embarazada, es ofertarles a estas mujeres un apoyo social como se le da por ejemplo a las víctimas de malos tratos por parte de la Administración. Una casa de acogida, un empleo, una guardería para que puedan trabajar y sacar a delante a sus hijos... son pequeñas cosas que pueden salvar muchas vidas inocentes además de permitir a las mujeres que se encuentran ante un embarazado no deseado tomar una elección libre sin decantarse forzosamente por el aborto o por llegar a un acto de locura cuando dan a luz. Por supuesto todo esto a posteriori. A priori, señores, siempre con preservativo para evitar embarazos que no se desean y enfermedades que se desean menos. Por mucho amor que exista yo les diría a todas las mujeres que primero somos nosotras mismas. Sin utilizar un método anticonceptivo no se deben mantener relaciones sexuales porque cuando vienen los problemas ese amor que tanto te declaran no existe.

Los chicos de la turismofobia

Bienvenido, Mr Marshall decía el título de una archiconocida película del cine español. Eran otros tiempos. Unos tiempos en los que ...