jueves, octubre 11, 2007

Rajoy como un Jefe de Estado

Youtube alcanzó el éxito porque los ciudadanos de a pie tenemos un vídeo para colgar en Internet como quien cuelga en el tendal el mejor vestido. Si en vez de ser un ciudadano anónimo eres un político, enseñas lo mejor del partido.

Así el PSOE del señor Zapatero nos muestra en un vídeo a dos jóvenes militantes haciendo de empollona socialista ella y de pijo pepero él, demostrando que los del talante también tienen talento. Pero para ver el talento elevado a la enésima potencia hay que ver el vídeo del PP: Don Mariano sale con discurso de Jefe de Estado invitándonos a celebrar la Fiesta Nacional.

Me ha convencido el señor Rajoy. Yo iba a celebrar el Pilar porque una tiene en casa motivos para celebrar una onomástica con tarta y velitas. Ahora estoy pensando en coger un avión a Madrid para acudir al desfile militar y gritar vivas al Presidente de la República. El Rey que se fastidie. Después de ver el vídeo de don Mariano me he hecho republicana. Un Jefe del Estado que invita a una fiesta convence. Es como el padre que quisieras tener, es decir, un señor que te anima a ir a la verbena y hasta te recuerda la hora del baile.

En La Zarzuela no ganan para sustos. Pobres. Con otro vídeo como éste, el PP proclamará la República en una parada militar. Ellos ponen al Príncipe a trabajar de aprendiz de rey en una reunión del Consejo Nacional de Defensa y el jefe de la oposición empieza a ejercer de primer español a la sombra de la rojigualda desde su despacho de Génova 13.

Hay que ser maestro de todo y aprendiz de nada para llegar a catedrático algún día. Los aprendizajes largos, como el del Heredero de don Juan Carlos, desaniman al alumno. Eres pulpilo sin día para la lección inaugural de tu reinado. Tiene razón don Mariano al regalarnos una imitación a la española del Presidente Sarkozy: donde hay un buen presidenciable para una República copiada de la francesa no hace falta un monarca en declive por sus propios errores.

Los chicos de la turismofobia

Bienvenido, Mr Marshall decía el título de una archiconocida película del cine español. Eran otros tiempos. Unos tiempos en los que ...